domingo, 13 de marzo de 2011

Las excusas

Desde Noviembre, cuando decidí que quería hacer triatlón, muchos amigos y conocidos se han ido enterando de mi decisión. Normalmente la primera impresión suele ser la sorpresa, y creo que seguida de un "qué cabrón, este hombre hace triatlón y yo llevo X meses/años sin pisar un gimnasio". Esta segunda reacción nadie la dice, pero yo la he tenido, y para no negativizarla dejémoslo en envidia sana.

En algunos casos la segunda lleva a muchos a una decisión impulsiva: "yo también lo haré!". Esta reacción suele estar muy influenciada por ese sentimiento de culpabilidad, pero volvamos a ser positivos, yo creo que también se debe a que conocer a alguien que hace triatlón allana el camino y lo hace más asequible. De hecho, esto fue, en cierta manera, lo que me pasó a mi. En mi caso, 2 compañeros del trabajo que ya pasan los 40 años, me hablaban de triatlón, maratones y demás pruebas de larga distancia, y ver que ellos podían me hizo darme cuenta de que yo también podré algún día.

Sin embargo, vamos al título del post, las excusas. La decisión impulsiva de hacer un triatlón se toma inconscientemente, traicionados por nuestro subconsciente que se siente mal, o como dijimos, se toma por ponerle cara y ojos a alguien cercano que practica este deporte. Sea como sea, en la mayoría de casos esa motivación suele durar no más de 1 semana, porque aparecen las EXCUSAS. He escuchado de todo, y haremos un listado con algunas de ellas:

1.- No tengo tiempo para entrenar tanto.
2.- Tanto deporte no es sano (esta me gusta especialmente).
3.- Yo no soy capaz
4.- Motivos de salud (se diferencia de la segunda porque se refiere a problemas de uno mismo, no generales como la 2), y separamos entre:
4.1.- Motivos de salud de riesgo: arritmias, operaciones ya sufridas que impiden la práctica de deporte. En este caso está más que justificado.
4.2.- Motivos de salud potenciales: estos son los que no se han tenido o, si se han tenido, ya se superaron. Son excusas como: "yo es que tuve un esguince con 8 años y desde entonces no me quedé igual", "mi bisabuelo tuvo artrosis y eso se hereda".

No pongas excusas, busca motivaciones que te den fuerzas para entrenar cada día.

Las excusas nos limitan y nos convencen de que lo mejor es seguir como estábamos. Es como aquellos dibujos del ángel y el demonio, que uno intenta animarte y el otro lo contrario. La única manera que se me ocurre de vencer las excusas es encontrar la/s motivación/es que te den fuerzas para entrenar y aguantar el camino, que muchas veces se hace muy cuesta arriba. Las motivaciones pueden ser internas o externas.

Haz caso al ángel que te anima a hacer lo correcto!

Las motivaciones externas son las que nos vienen dadas por otras personas. Estas motivaciones tienen un riesgo, generan dependencia de ese tercero que nos ha motivado. Ese riesgo se materializa en forma de abandono paulatino de la actividad física o entrenamiento. Las internas, por el contrario, nacen de uno mismo, en nuestro interior. Una motivación interna nos llevará a estar concienciados, convencidos y a tener interiorizada esa motivación en el día a día.

Es muy importante tener clara la diferencia entre las internas y las externas. Pongamos un ejemplo que nos ayudará a entenderlo mejor: hacer deporte por  motivos estéticos puede parecer una motivación interna, de hecho para mucha gente es LA motivación, pero esto no siempre es así. Lo que suele pasar es que es la imagen que queremos que otros tengan de nosotros, con lo cual es una motivación externa, no necesariamente de alguien en concreto, pero esa motivación muy posiblemente será pasajera, con lo que el riesgo de abandono es muy alto.

Encuentra tu motivación interna y cuando la tengas verás que todo fluye más fácilmente.

PD: Estreno logo en Kanarioman. Desde aquí agradezco a Óscar el esfuerzo que le ha dedicado al diseño, está a años luz del antiguo, y espero que se traduzca en más visitas poco a poco!

domingo, 6 de marzo de 2011

La confianza en ti mismo

En el día a día me encuentro con mucha gente. Estoy en contacto con compañeros de trabajo, con gente en el gimnasio y con mis compañeros de piso, además de amigos y familiares. La confianza en uno mismo es una de las cosas que más hecho en falta en todos ellos.


La mayoría de personas se ponen límites o barreras sin haber siquiera intentado derribarlas. Muchas personas se ven incapaces de hacer esto o lo otro, tienen miedos o ansiedad ante determinadas situaciones o retos. Es cierto que la confianza en uno mismo está muy marcada por la infancia, pero considero que se puede trabajar, y mucho, para mejorarla. El paso más importante quizá sea el cambiar la mentalidad de un "no puedo" a un "Por qué no?". Cuando te ves capaz de hacer cosas que antes te parecían imposibles tu confianza se eleva a niveles que te eran completamente desconocidos, y lo mejor es que lo puedes extrapolar a otros ámbitos de tu vida.


La confianza en ti mismo se trabaja desde niño, pero se puede mejorar siendo adulto.




Sin embargo, tan importante es la confianza en ti mismo como conocer tus puntos débiles. Mucha gente sólo ve sus limitaciones y eso les "castra" la confianza, ya que estas limitaciones les bloquean.


En el caso del multideporte, la confianza es vital para poder afrontar los esfuerzos que se necesitan para completar las pruebas. En mi caso, siempre he tenido muy poca resistencia, he sido más de fuerza o potencia dado que he pasado muchas más horas haciendo pesas que corriendo o rodando en bici. Sin embargo, tras haber entrenado durante algunos meses, empiezo a tener una resistencia mejor. Esto me ha hecho perder el miedo a las distancias largas, ahora correr 1 hora o estar 2 encima de una bici de spinning no me parece algo imposible. Perder el respeto a las distancias, darte cuenta de que no es tanto correr 10km, que no es tanto hacer 30 o 40 km en bicicleta me ayuda a afrontar el reto de un triathlon olímpico, donde tendré que combinar 1,5km a nado, seguido de 40 km en bici y 10 corriendo. La distancia Ironman es casi 4 veces la de un tri olímpico (3,9km nado, 180 bici y 42 corriendo). Tengo respeto por las 3 distancias por separado, aún.


Hoy ha sido la Marató de Barcelona, no he podido correrla entera por falta de entrenamiento y por tener la rodilla lesionada. He corrido 10 km de los 42,2 del recorrido total, algún día correré una maratón completa, hace un año y medio veía todo un reto correr 10km seguidos...


Y para terminar dejo un vídeo de tíos que tienen la confianza en sí mismos por las nubes, si no se me escapa cómo se presentan a un concurso así.



jueves, 24 de febrero de 2011

Doping en triathlon

Últimamente he escuchado muchas voces que critican duramente el doping que parece ser se está generalizando en el triathlon. La verdad es que no tengo una posición clara al respecto, y me explico.


El triathlon se ha popularizado mucho en la última década. Cada vez hay más participantes y mucha gente que se decide a empezar a practicar este deporte, enter los cuales me incluyo. Esto es, por una parte, una buena noticia, ya que los valores de los deportes de resistencia son positivos (esfuerzo, dedicación, ambición,...), pero por otra parte, tiene un lado negativo, y es que cuando algo se populiza y crece tan rápido, no hay control de la gente. En otras palabras, entra gente que puede conocer menos la filosofía del triathlon y pueden no tener interés en conocerla nunca, sino simplemente en acabar una competición en la mejor posición posible. ¿Qué ha pasado desde 1978, año del primer Ironman?


El EPO es una sustancia que aumenta la cantidad de glóbulos rojos en sangre, haciéndola más densa y retrasando la fatiga




Yo no soy un experto, de hecho soy nuevo en esto. Cuando empiezo algo me gusta saber un poco de la historia, de cuáles son los fundamentos y la filosofía que hay detrás de todo. En el caso del triathlon he leído y quiero seguir leyendo mucho para empaparme de todo lo que pueda. Volviendo al tema del doping, y basándome en lo poco que sé de triathlon, no le encuentro el sentido a que alguien que se decide a hacer triathlon opte por esa vía. Para alguien que empieza a practicar este deporte, las posibilidades de ganar son prácticamente nulas, a menos que las condiciones físicas sean extraordinarias. El triathlon es, para mi, una lucha contra ti mismo y contra el tiempo, y la recompensa de acabar una prueba debe ser algo difícil de explicar, especialmente en el caso de un Ironman.


Acabar una prueba con ayuda de sustancias ilegales en el deporte me parece absurdo. Como decía, la lucha es contra ti mismo y contra el tiempo. Acabar un triatlón olímpico en 2:30 es mi objetivo este año, y me da igual acabar el último de la prueba si consigo ese tiempo, que es mi meta, porque la posición es lo de menos. Es más, si acabo en ese tiempo estaré satisfecho conmigo mismo, me sentiré, en cierta manera, realizado por el esfuerzo hecho y pensaré que todos los entrenamientos han merecido la pena. No consigo entender los motivos que llevan a alguien a doparse sabiendo que lo único que van a conseguir es recortar unos minutos su tiempo final, pero esa sensación de recompensa va a quedar empañada por el doping.


En resumen, a mi ni se me pasa por la cabeza doparme, pero no crucifico a quien lo hace. Lo que siento es pena porque se van a perder esa sensación de recompensa al cruzar la meta. Casos como la Operacio Cursa han sido la gota que ha colmado el vaso, y movimientos como el Bigotes contra el dopaje, que intenta que los participantes (masculinos en principio) se dejen bigote en la Marato de Barcelona que se celebra el próximo 6 de Marzo como protesta por el dopaje.


Otros temas como el drafting dan como para otro post... otro día.


Saludos y no te dopes

domingo, 20 de febrero de 2011

Inconvenientes y trabas

Me decidí a hacer triathlon en Noviembre de 2010, hace nada. Desde entonces he entrenado al 50%, y no veo la hora de poder dar el 100%... o más!!!


Todo empieza hace más de un año, verano de 2009. En esas fechas empieza a motivarme la idea de salir a correr y participar en carreras populares. Mi debut fue la Cursa de la Mercè 2009, con un tiempo que estuvo cerca de los 55 minutos. Fue un debut extraño porque la carrera empezaba a las 9:30 y me desperté esa mañana a las 9:20, por lo que salí directamente desde casa y me enganché en el km 1, corriendo aprox un km desde mi casa, pero ese no es el tema. Después de la primera carrera de 10k participé también en la Human Race de Nike (Octubre 2009), y ahí empezó el calvario. El recorrido de la Human Race era por la montaña de Montjuic, con un par de subidas fuertes y una bajada muy larga, en un circuito de 2 vueltas de 5 km. Al acabar la carrera iba cojeando, la rodilla derecha no aguantó y empezaron los dolores. Paré 2 semanas, volví a correr y tenía dolor, otras 2 semanas parado y más dolor...un calvario que duró hasta la Navidad.


A la vuelta de Navidad, después de estar por Gran Canaria disfrutando de buen tiempo y con alguna salida (con dolor...) volví a salir por la Diagonal, y el dolor seguía allí. Empecé a ir a clases de spinning y a clases de Body Pump porque era de lo poco que podía hacer sin demasiado sufrimiento, y en verano 2010 pude volver a correr sin molestias. Salía 3-4 veces por semana, recorridos de 5 a 8 km por Diagonal y todo iba yendo bien. Una salida de 10km un domingo más otra de 7km el lunes siguiente hicieron reaparecer los problemas de rodilla, y vuelta al calvario en Noviembre 2010, cuando decido que si las distancias largas de running son imposibles para mi, qué mejor que el triathlon, donde se combinan las 3 disciplinas y el tiempo (de distancia olímpica) es "similar" al de una marathon yendo muy muy rápido.


Sin embargo, cuando decido hacer el triathlon olímpico (Octubre 2011) empiezo a sumergirme en el mundillo y, de alguna manera, empiezo a perder el miedo a las distancias largas. La rodilla sigue doliendo y eso me preocupa, pero las ganas de hacer un medio Ironman y un Ironman me pueden. Lo más preocpante, sin duda, es no saber qué tengo en la rodilla que me limita las distancias y los entrenamientos, por lo que voy al médico a ver qué pasa. Tras varias pruebas, incluyendo radiografías y Resonancia Magnética, me dicen, a falta de confirmación por parte del traumatólogo, que tengo un ganglión o un mixoma. Es una especie de quiste o bola pequeña de grasa (mixoma) que me provoca dolor y la única opción es quitarlo. Ha sido mi tendón de Aquiles durante mucho tiempo, y ahora parece que ya sé contra lo que estoy luchando.


Por si fuese poco, una esquiada con amigos el fin de semana pasado (10 al 13 de Febrero) acabó de la peor manera posible: fractura de escafoides. Un canario está hecho para la costa y la playa, no se le ha perdido nada en las montañas del Pirineo catalán. En resumen, rodilla con ganglión o mixoma y muñeca derecha fracturada. Por delante muchas semanas de parón y posterior recuperación, con una más que probable intervención quirúrgica de rodilla de por medio. Eso sí, los objetivos del año intactos, ya forzaremos la máquina cuando se pueda...triathlon olímpica en Octubre 2011 y antes una o dos sprint para practicar transiciones.


La esperanza es lo último que se pierde...

martes, 15 de febrero de 2011

Por qué?

¿Qué lleva a la gente a plantearse un triathlon? ¿Por qué alguien dedicaría horas y horas a un deporte en el que es prácticamente imposible ganar una competición?

Yo no sé los motivos de la gente, pero sí sé los míos. Básicamente hay 3 motivos principales: tener un objetivo a medio/largo plazo, demostrarme a mí mismo que soy capaz y extrapolar los valores a otros ámbitos. Vamos a explicarlos un poco.

1.- Tener un objetivo a medio/largo plazo. Ir al gimnasio sin un objetivo concreto más allá de estar en forma es bastante duro. Es duro porque la motivación, en mi caso, iba y venía. Había días en que iba al gim y hacía 2 horas de pesas a tope, pero luego al día siguiente, al mínimo contratiempo (una reunión en el trabajo, frío, pocas ganas,...) dejaba de ir. Al plantear un objetivo que requiere de tanto entrenamiento y disciplina, cada día que no entreno es un día perdido, no se puede recuperar. Y ahora voy a entrenar, no voy simplemente al gimnasio como hacía antes.

2.- Demostrarme a mí mismo que soy capaz. Esto viene dado por una frase que me dijeron una vez: "Eres conformista". Ese comentario encendió la llama que me ha llevado hasta el mundillo del triathlon. Lo peor de todo es que, en cierta manera, ese comentario era acertado en el momento en que me lo dijeron. Me conformaba con correr 10km, con estar medio en forma, con un trabajo estable, con el sueldo que tenía y las subidas que tocaban, con vivir en Barcelona, etc. Ahora no me conformo, quiero más y mejor, y quiero demostrarme a mí mismo que puedo hacer deporte de resistencia, estar varias horas probando mi cuerpo. Además, quiero probar cosas nuevas, viajar más, cambié de trabajo y no descarto vivir fuera de Barcelona algún día.

3.- Extrapolar los valores a otros ámbitos. En relación a la última parte del segundo punto, quiero dejar de ser conformista para ser alguien más ambicioso. Una de las cosas que más aprecio del triathlon es la disciplina y el esfuerzo que requieren. Intento aplicar esos valores al trabajo, a la manera en que hago las cosas y al día a día.

¿Por qué alguien dedica horas y horas a entrenar para, probablemente, nunca ganar una competición? Porque la lucha es contra uno mismo, siguiendo la filosofía Ironman, donde lo importante es acabar por tus propios medios, de ahí que a todos los finalistas de un Ironman se les reconozca el esfuerzo con una medalla que acredita como "Finisher". Porque lo importante del triathlon no es la carrera en sí, sino el camino que has hecho para llegar hasta allí.

Y dejo un vídeo de lo que hace al triatleta.

Saludos!

sábado, 12 de febrero de 2011

Paciencia vs ambición

En esta entrada quiero tirar del hilo de una entrada de Xavi (TriTraining) sobre la paciencia y la cabeza. En mi opinión, la paciencia es la mejor aliada de la ambición, y no sólo hablo de deporte.

Empecemos por lo deportivo. Cuando te planteas un reto concreto, la planificación es muy importante, pero lo es más conocer los límites de tu cuerpo. En mi caso siempre he tenido las rodillas delicadas, desde niño cuando jugaba a basket. Cuando empecé a entrenar, especialmente a la hora de correr, las rodillas no aguantaban lo q me hubiese gustado. Lo que hice fue ir al traumatólogo, parar la actividad de running y esperar a que me digan qué me pasa (sigo esperando desde Diciembre...). Una frase que me gusta mucho decir es "a veces es mejor dar un paso atrás para luego poder dar dos hacia delante". Aplicado a mi caso, mejor parar, perder algo de forma quizá y luego poder correr largas distancias sin dolor en las rodillas. Por tanto, para poder alcanzar el objetivo a largo plazo de acabar un Ironman, lo mejor es ser paciente, para mantener esa ambición.

El otro caso será de carrera profesional. A mis 25 años, y con casi 2 años de experiencia laboral, es probable que pronto se me plantee un ascenso en la empresa. El tema de los ascensos es complejo, en el caso de las multinacionales más aún por la cantidad de gente y movimientos que hay, y se ven perfiles de carrera muy diversos. Hay gente que ha ido ascendiendo en un modelo que podríamos llamar "Torre de Pisa", porque las bases no son sólidas y el crecimiento no es correcto. Suele ser gente con prisas por ascender, con poca visión de futuro y que se han dejado llevar por el inherente aumento de sueldo que un ascenso implica (en la mayoría de casos). Sin embargo, para mi el modelo de ascenso adecuado es el contrario, un ascenso en "Pirámide". Esto es tocar muchos temas, abarcar mucho aprendizaje en los primeros años de carrera profesional, y crecer sobre una base sólida habiendo hecho muchas cosas. Por tanto, en mi caso, prefiero estar en el barro unos años más aprendiendo de los jefes que voy teniendo, para luego poder tener una base sólida sobre la que crecer.

La paciencia es la mejor aliada de la ambición, aunque sea duro y a veces desesperante.

Saludos!

jueves, 3 de febrero de 2011

Progresos y problemas

Una de las cosas más importantes que he hecho ha sido pillar un entrenador de triathlon. Y cuento la historia.

El triathlon era y es (cada vez menos) un mundo totalmente desconocido para mi. Sabía cuáles eran las tres disciplinas, aunque no es que me sienta especialmente inteligente por ello. Sin embargo, en cuanto a materiales, equipamiento, entrenamiento y todo lo relacionado con el mundillo iba bastante perdido. Lo más jodido fue enterarme de que me tendría que comprar una bici de carretera, porque con una mountain bike los km se hacen mucho más duros. Por tanto, me lancé a la búsqueda de una bici de carretera, y como estaba empezando pensaba comprarme una de Decathlon baratita.

La cuestión era, una vez tenga la bici, por dónde la saco?? Empecé a buscar rutas para salir en bici por internet y de casualidad fui a parar a un blog de entrenamientos de triathlon. Estuve echando un vistazo y envié un mail al propietario del blog consultándole sobre la bici que comprarme y las rutas que hacer. Esta persona es hoy mi entrenador, Xavi, y su blog es TriTraining. Me ha ayudado mucho en los inicios, me envía entrenamientos semanales y me ha enseñado muchas cosas en el mes que hemos estado entrenando.

Especialmente me ha ayudado con mi rodilla. La rodilla la tengo jodida, no sé qué le pasa pero no acaba de estar bien del todo y empieza a ser frustrante. Las ansias por entrenar y por forzar han hecho que empeore un poco o que no acabe de mejorar definitivamente, y Xavi siempre me va persiguiendo para que no fuerce ni la trabaje demasiado.

El resumen del TriTraining de Enero ha sido: 20 horas de entrenamiento, 21 km nadados, 125 km en bici y 12,5 km corridos. Nada espectacular, pero hay que sumar muchas repeticiones de pesas y estiramientos, la mayoría de veces con la rodilla al 50%.

Salud y km, como diría Xavi